Por la renovación en Sierra

Ambos corren bajo los colores de Renovación Nacional
Richard Alexis Araya Díaz raraya@estrellanorte.cl

A ocho meses de las elecciones municipales, ya comienzan a trabajar con todos los candidatos o precandidatos que buscan sus opciones como representantes comunales.

En Sierra Gorda la mítica comuna, Jorge Morbach (actual concejal) quiere llegar al sillón municipal y para ello está trabajando con gente joven en la política como es Boris Parra Araneda, estudiante de ingeniería civil industrial en electrónica, quien quiere ser concejal.

Como Morbach sabe que en este Diario somos pluralistas y ponemos a todos los partidos y tendencias, se las emplumó a la redacción junto al lolo que quiere cambiar el modo de hacer política en la zona.

Buenas energías
Ambos señalaron que están trabajando profesionalmente por darle un nuevo giro a la comuna, donde derechamente quieren darle al municipio nuevos aires, nuevas energías y fuerzas de acción, trabajar por sobre todo en lo que es el servicio a la minería, mejorar la calidad de vida de los habitantes de su comuna, trabajar por los recursos naturales, enfrentar la problemática de alcohol y drogas, Pero recalcaron que potenciarán aún más el área de entregar una mayor estabilidad a los adultos mayores.

Recordaron que estos puntos son los temas centrales de su campaña las que con el paso de los meses difundirá en toda la comuna pampina.

Tanto para Morbach como Parra, deben nivelar la situación de la comuna.
Proclamación

Morbach señaló que está a días de su proclamación como el candidato oficial de Renovación Nacional por la desértica comuna, donde justamente el cupo de la Alianza por Chile corresponde a RN, y que según él y en directo conocimiento de la presidencia del partido, irá como el abanderado oficial de la colectividad.

Agregó que en marzo próximo serán proclamados, al igual que la parrilla de candidatos a concejales que también integra Parra.

Actualmente Jorge Morbach es concejal de Renovación Nacional por Sierra Gorda, cuempliendo su segundo periodo en esa calidad.

En tanto Boris Parra Araneda, el candidato a concejal comienza a alzar sus armas en la política.
Ambos recalcaron que cuentan con el total respaldo del presidente de la colectividad opositora, Daniel Guevara y que los primero días de marzo se realizará la proclamación oficial como candidatos por Sierra Gorda.
La Estrella del Norte.

Fútbol playa y vóleibol en una jornada de recreación


La juventud de Mejillones pasa gratos momentos cuando se trata de hacer deportes. Es así como en los últimos días más de un centenar de adolescentes jugaron fútbol playa y las niñas no se quedaron atrás al practicar vóleibol.


La actividad se desarrolló en el marco del lanzamiento oficial de la candidatura al sillón alcaldicio del megapuerto, de Rolando Cortés Mourges, ex arquero de Deportes Antofagasta.
El ex futbolista mejillonino es recordado por los hinchas del club albiceleste, dado que fue un portero que no temía ir a los peligrosos pies de los atacantes que buscaban vulnerar su portería.
CONTINUARAN


Rolando Cortés cuenta con el apoyo de la Juventud Renovación Nacional para cumplir con esas tareas de recreación en la tierra del cantante Gamelín Guerra (QEPD), interprete de "En Mejillones yo tuve un amor".


El ahora aspirante a alcalde del megapuerto manifestó su intención y total convicción de mejorar la calidad de vida de los habitantes de dicha ciudad.
Dijo a los jóvenes que le acompañaron que a él le gusta trabajar con profesionales para lograr sus objetivos, incluido el CDA.

Prensa peruana elogia a Piñera y critica a Bachelet

Aunque las repercusiones de la visita de Piñera no ocuparon hoy las portadas de la prensa peruana, sí siguieron siendo objeto de análisis en Lima. Así, el diario más importante de ese país, «El Comercio», dedicó su editorial de hoy al tema, señalando que el ex candidato presidencial chileno —“y actualmente favorito para las próximas elecciones”, según hace notar—“trajo un mensaje conciliador sobre el presente, pasado y futuro de las relaciones peruano-chilenas”.

Y resaltó luego que Piñera “en una propuesta coherente, abogó mantener el contencioso internacional con nuestro país donde debe estar —en la Corte Internacional de La Haya—, y por una política de cuerdas separadas, que evite minar la agenda bilateral”. El editorial también elogió las posturas del presidenciable RN en temas como terminar con la norma que obliga a entregar el 10% de las ventas del cobre a las FF.AA.. y el rechazo a los populismos. Luego concluyó que, si prevalecieran en La Moneda los planteamientos esbozados por Piñera, “tal vez nuestro país podría reconsiderar un cambio en la política de negociación del gas de Camisea”.

En tanto, el director de «El correo», Aldo Mariátegui, realizó en su columna de hoy un durísimo cuestionamiento a la Presidenta Bachelet y al virtual «veto» del programado viaje a nuestro país del ministro de Defensa, Antero Flores Aráoz. Con la frase “Penosa esta Bachelet”, califica su actitud en este tema como “inmadura y caprichosa”.

“Esto confirma mi impresión de que a la Bachelet le quedó inmenso el cargo y que éste ya debe ser el último gobierno de la Concertación”, agregan.

La Segunda

Piñera en Perú



Cristina Bitar



El viaje de Sebastián Piñera a Lima y sus encuentros con las principales autoridades limeñas, incluido el Presidente Alan García, dieron lugar a una serie de reacciones destempladas por parte de autoridades de gobierno y de la Concertación. Antes del viaje se lo criticó a priori, poco menos que haciendo aparecer como que una visita a Lima era un riesgo para los intereses del Estado chileno, y luego se han buscado interpretaciones a la presencia —en la reunión con el Presidente peruano— de la ministra de Transportes, para intentar mezclar los intereses de LAN con la visita del precandidato presidencial.

Por más que el Gobierno tenga la representación oficial de Chile, nuestro país no se agota en las autoridades de turno. Somos más de 15 millones de compatriotas, entre los cuales hay distintas visiones políticas, sociales, religiosas, culturales y de los más variados ámbitos. De hecho, los representantes políticos de la Concertación viajan frecuentemente y a nadie le llama la atención que se reúnan con líderes políticos de diferentes países.

Tanto es así, que la Cancillería siempre supo de este viaje de Piñera. No sólo lo recibió el embajador en Perú, sino que incluso le entregaron una carpeta de antecedentes para que estuviera al tanto de la situación bilateral y de la posición de Chile con respecto a los límites marítimos. Ello, absolutamente en línea con lo declarado por el propio Canciller, en el sentido de que este diferendo con Perú es un tema de interés nacional, donde Gobierno y oposición están unidos.

Sin embargo, es lamentable ver la desesperación y descoordinación de ministros, embajadores y políticos por este tema. Está claro que esto ocurre porque Piñera es una amenaza política a la permanencia de la Concertación en el gobierno. Todos saben que Sebastián Piñera es hoy día la mejor carta presidencial de la oposición y con altas probabilidades de ser Presidente en 2010.
Por eso, es entendible que en su viaje a Perú haya sido recibido al más alto nivel, por las máximas autoridades de ese país: políticas, empresariales y académicas. Es innegable que el resultado político de su gira a Lima fue bueno.

La molestia de la Presidenta por el nivel de recepción que tuvo Piñera da muestras de la profunda confusión entre los chilenos y su gobierno. El país es de todos, el gobierno es la expresión política de un momento determinado, esencialmente temporal y cambiante. Las democracias consolidadas no confunden estos planos y su Cancillería debe estar al servicio de todos los sectores.

Tal parece que veinte años en el poder han ido confundiendo a los dirigentes concertacionistas, que han empezado a identificar sus intereses con los del país y dan señales de pensar que sólo ellos representan los intereses de Chile. Sebastián Piñera es representativo de una gran cantidad de chilenos, es, hoy por hoy, el candidato favorito a ganar las próximas elecciones presidenciales y es lógico que en Lima lo reciban como lo recibieron. Ello es expresión de que el mundo entiende que Chile es mucho más que la Concertación.

No puedo terminar esta columna sin dejar de mencionar la crítica que ha recibido Piñera por su «doble militancia» entre la política y los negocios. Aunque siempre he pensado que es un tema que él debe resolver lo antes posible, en este caso, creo que la crítica por el tema LAN en Perú es pueril. No podemos olvidar que se trata de una de las líneas aéreas más importantes del mundo. Si esa empresa tiene problemas que resolver en Perú, no necesita un viaje de Piñera para tratarlos. No sólo porque no sería bueno para la empresa que lo hiciera, sino porque, además, todos saben que él está fuera de la administración de la compañía.

“La molestia de la Presidenta por el nivel de recepción que tuvo Piñera da muestras de una profunda confusión entre los chilenos y su gobierno. El país es de todos, y el gobierno es la expresión política de un momento determinado, esencialmente temporal y cambiante”.

Las Segunda

Sebastián Piñera en Perú

Tras la cordial e importante acogida que encontró el ex senador Piñera durante su viaje a Lima en los más altos niveles políticos peruanos, cabía esperar de sus partidarios una amplia difusión de su agenda, pero curiosamente ha sido el oficialismo el que se ha encargado de destacar ese éxito en la precampaña presidencial del dirigente opositor. No se trata sólo de un rasgo provinciano en un mundo caracterizado por la frecuencia y variedad de los contactos internacionales que ya a nadie sorprenden, sino más bien de un notorio nerviosismo en la Concertación y hasta en algunas oficinas de La Moneda.

El pretexto para quejarse ha sido doble: por una parte, la acusación de interferir en el tema limítrofe, en que un diputado llegó a acusarlo de antipatriota, y por otra, un supuesto aprovechamiento del episodio para sus actividades empresariales. Lo primero queda desvirtuado de raíz con la declaración pública de Piñera en Lima —que él afirma haber reiterado al propio mandatario peruano— de que comparte en un ciento por ciento, como todo el país, la posición del Gobierno en la materia. Más aun, cuando advirtió de su viaje al canciller Foxley, quien puso a su disposición toda la información necesaria, e incluso cambió de fecha por indicación del ministro. Este, por lo demás, ha señalado su voluntad de actuar en igual forma y sin consideraciones partidistas con cualquier chileno que, en uso de su libertad, se dirija al extranjero.

Tampoco cayeron bien en los círculos concertacionistas —no todos— las intervenciones del probable candidato respecto de una futura agenda común chileno-peruana de desarrollo económico, en especial hacia el Asia-Pacífico, y también en aspectos culturales y energéticos, al sostener que ella debería impulsarse aun estando pendiente la solución del problema que ha planteado el Perú en La Haya, evitando que éste trabe los múltiples aspectos de las relaciones bilaterales. No parece que tales propósitos puedan ser vistos como atentatorios al interés nacional.

En cuanto a las facetas “empresariales” de la gira, el propio interesado niega que existan, desmintiendo a algún medio de prensa peruano que haya dicho lo contrario. La presencia de la ministra de Transportes en la entrevista con el Presidente García se debe obviamente a una decisión de éste en que no cabe participación al visitante, cualquiera sea la motivación que aquél haya tenido, y lo mismo ocurre con la consulta sobre formación de pilotos de aerolíneas que Piñera derivó a los ejecutivos de LAN. Nada de eso cambia el carácter de su iniciativa.

En cambio, más allá de su derecho a reunirse con quien quiera y aun no teniendo cargo público y ni siquiera investidura formal de candidato, debería estar plenamente consciente de los efectos de cada uno de sus actos para sus aspiraciones políticas. El que una cena con líderes de opinión haya tenido como anfitrión —así sea su amigo personal— al presidente de LAN-Perú, una empresa en la que posee vínculos importantes, lo expone innecesariamente a críticas y perjudica la imagen de su viaje. Ello forma parte de un problema mayor, como es el de la demora en separar radicalmente las dos órbitas en que se desenvuelve. Es cierto que no tiene aún obligación legal alguna al respecto y que, al igual que muchos otros, habrá de sujetarse a las normas que con tardanza quizás deliberada propuso el Ejecutivo, pero sin perjuicio de ajustarse después a ellas, es de su propia conveniencia y la de su sector anticipar todo lo que pueda en esa línea.

La Segunda